Con qué facilidad menospreciamos a veces aquello que creemos tener seguro. La familia, la amistad o el amor son cosas que no solemos valorar, quizás por miedo a reconocer lo importante que es para nosotros el hecho de sentir necesidad de otras personas.
Yo me siento hoy como el perro flaco del refrán.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario